divendres, de febrer 06, 2015

Playlist

Una tarde hace un par de semanas estaba medio aburrida –para variar- y en vez de hacer algo productivo, como empezar a preparar algún final o algo por el estilo, me puse a buscar en Swap-bot algún swap facilongo para pasar lo que  queda del verano.
Me anoté entonces, entre otros, a uno que me pareció muy de secundaria/adolescencia, que consistía en armar un playlist con las canciones que más, no sé, escuchamos, disfrutamos, nos gustaron, durante el mes de enero. Porqué esto me pareció muy de secundaria, no sé. Toda es cuestión de armar listas de música y compartirlas con otra gente en la onda “mirá qué copada la música que escucho, seguro es mejor que lo que vos escuchás” me parece muy de los 15 años, porque capaz así me sentía yo a los 15 años, escuchando FM Kabul y esas bandas que sólo mi amiga y yo, al menos en mi entorno cercano, conocíamos.Asociación libre.
Entonces me dispuse a armar la dichosa listita. El problema es que, a decir verdad, casi no tengo el hábito de escuchar música todo el día, y tengo que tener especiales ganas de hacerlo, por lo general como música de fondo de alguna otra actividad, como limpiar o coser o cualquier actividad que no implique mis manos sobre el teclado. No me gusta escuchar música mientras boludeo en Facebook, Flickr o Tumblr porque “me desconcentra”. Sí, me desconcentra de la procastinación y los video de gatitos.
Bueno, 20 canciones era mucho, entonces hubo un par de días que hice trampa y me puse a escuchar en modo random todo lo que tenía en Grooveshark para rellenar los espacios en blanco de la lista con canciones que escuché una sola vez en todo el mes pero que bueno, en ese único ratito las super disfruté o me acordé que me gustaban mucho. Y al final quedaron hasta 5 bonus tracks, qué genia soy.
Armé un playlist en Grooveshark con casi todas las canciones, porque no sé cómo funciona Groovesahrk, pero a veces las canciones se desaparecen. Así que una semana pude escuchar Ribs de Lorde, pero a la semana siguiente y hasta el día de la fecha, no aparece por ningún lado. Se consigue en YouTube, though.
January by Fiorella Tosti on Grooveshark
Hasta hice una imagen re profeshonal en Photoshop reciclando un fondo que usé para un trabajo de la facultad, qué genia soy otra vez.
2015 playlist 01 January

dimarts, de febrer 03, 2015

Un repasito de Enero*

Que, al igual que los repasos anuales, está basado prácticamente en lo que vi de series y/o películas porque mi vida no es tan interesante y la mayoría de mis emociones están provistas por la industria del espectáculo.

Me pasé enero mirando “la tele”, no precisamente el aparato, pero digamos que producciones televisivas.

Empezaré por Garth Marenghi’s Dark Place.Esta serie fue una de esas cosas a las que una llega por casualidad. Básicamente, pelotudeando. Me encontré en tumblr con esta imagen:

Lo cual me causó gracia y curiosidad por saber de este personaje de R. Ayoade que desconocía. Afortunadamente, habían tagueado la serie y con solo copypastear el nombre me enteré que fue una serie de temporada única, esas temporadas muy ridículamente inglesas de 6 episodios. “You got me at one season”, pensé, y me la bajé. La serie viene a ser un falso programa (que asumo de los noventa) que recupera del olvido una falsa serie ochentosa, protagonizada por Garth Marenghi, un falso escritor de novelas de terror. Este señor presenta cada uno de sus episodios, leyendo fragmentos de sus falsas novelas. Lo único de terror es su capacidad literaria y sus dotes actorales. Cada tanto, estos falsos episodios son interrumpidos por entrevistas a los falsos actores de la falsa serie, al estilo de comentarios del dvd. De ahí viene la imagen de arriba. Es muy graciosa, ridícula, con efectos espantosos y calidad pésima de video y edición, porque parece que así se hacía en los 80. Para mí el gancho estaba en ver varias caras conocidas y queridas, como las de Richard Ayoade, Julian Barrat o Matt Berry, que tal vez recuerden de series como The Mighty Boosh o The IT Crowd. También hacen cameos Noel Fielding y Stephen Merchant. Para quien tenga ganas de verla sin tener que bajarla, está completa en youtube y hasta se consigue con subtítulos en español. Vale la pena, ¿cuánto te puede llevar? Una tarde de sábado de esas que ya te cansaste de ver episodios viejos de los Simpsons o se cortó el cable.

Seguiré con American Horror Story.
Me vi las cuatro temporadas existentes a lo largo de este mes. Y creo que es la primera cosa de “terror” que veo a propósito en mi vida. Y convengamos que sí, es “terror” entre comillas porque a medida que avanzan las temporadas ese factor se va lavando.
No voy a hacer un detalle de cada temporada porque se haría todavía más extenso de lo que ya es y porque no tengo ganas. Puedo decir que el primer episodio de la primer temporada fue el que me asustó, básicamente porque manejaron bien el suspenso y porque querían vender bien la idea. La segunda temporada en su momento me pareció desagradable en modo “asquito” y nunca me gusta ni leer sobre posesiones demoníacas ni exorcismos porque me da miedo en serio, pero en sí el argumento general me gustó. La tercera temporada fue la que más me gustó de todas porque brujas y eso, peor convengamos que el “terror” se lo llevaron a marzo. Y la cuarta, bue. De cuarta (a ja ja qué graciosa soy). En serio, me aburría y me daba sueño y miraba los capítulos de a pedazos porque me quedaba dormida.
¿Qué por qué me propuse ver algo que en teoría daba miedo si siempre le huyo al género? Para variar, por un señorito:

Terminaré con Galavant.
No entiendo mucho por qué las productoras televisivas trabajan de la manera en que lo hacen, pero en diciembre las series que venían siendo emitidas se toman un descanso y no vuelven hasta empezado el año siguiente. Y a veces ni eso, si en esa primera mitad no cerraron los números, probablemente sean canceladas. Ese tipo de funcionamiento es el que tiene Once Upon a Time, que ya no me acuerdo si terminó en noviembre o en diciembre, pero no vuelve HASTA MARZO, lo cual me parece una barbaridad pero bueno. Por este motivo, se hacen series cortas para rellenar esas semanas en las que las series principales no están, y ese es el caso de Galavant, de la cual me enteré justamente por la página de OUAT.
La verdad que la estrategia de venta de la serie era muy atractiva y los teasers cumplían su cometido y muy contenta estuve esperando su estreno. La serie, como expliqué a todo el mundo, es una especie de Shrek pero con personas y más canciones. Sí, es un musical, y es un estilo de parodia de las historias caballerescas en la onda Robin Hood y así: rey malo que se roba a la novia del caballero y caballero que va a rescatarla. El problema está que la novia del caballero prefiere quedarse con el rey malo por la plata, aunque no lo ame. Y ya para entonces nos damos cuenta que tampoco amaba al caballero. El caballero entra en un estado depresivo, no se baña, pierde su estado físico y así, hasta que llega una dama en apuros y medio que lo empuja a que la ayude y ahí empieza la historia en sí misma y dejo de contar. Al principio toda la escenita del musical y los bailecitos me daba casi vergüencita y pensaba que mejor estaría la serie si fuera animada, pero con el paso de los episodios mejora o una se acostumbra, pero el tono cómico y los buenos diálogos y canciones están presentes siempre. Acá también aparecen caras conocidas, y seguro que hay más de las que yo conozco, pero entre los que fui reconociendo están Ricky Gervais, Hugh Bonneville, Weird Al, John Stamos, Vinnie Jones, Sophie McShera (Daisy de Downton Abbey), Darren Evans (Danny de My Mad Fat Diary) y esta semana me vine a enterar que el personaje de Sid, el escudero de Galavant, es nada más ni nada menos que el entonces pibito que hizo de Lee Jordan en las primeras pelis de Harry Potter.Otra serie que vale la pena ver y que no llevaría más que una tarde de sábado (8 episodios de media hora). Así que ya tienen dos tardes de febrero ocupadas, de nada.
Terminamos por hoy con uno de mis momentos favoritos de Galavant:

*sé que en español los meses del año no van escritos en mayúsculas, pero igual me copa más. Le da como más importancia. Aguante el español, igual. Qué ganas de escribir Español, pero bué…

dilluns, de gener 12, 2015

No todo es cine y tele

Resulta que también leo.

El año pasado me hice una cuenta de Swap-bot, una página que facilita a quienes tienen ganas mandarse cartas con gente desconocida, poder hacerlo. Estuve todo el año mandando postales y cartas escritas a mano o por compu a personas random, siguiendo siempre los parámetros de cada swap. Como me gusta vivir al límite, la mayoría de las veces las escribía / mandaba en la fecha límite, lo cual se volvió  bastante extenuante cuando tenía que coordinar los horarios del correo con los horarios de mi vida. Para fin de año, mi actividad decayó bastante y a no ser que tenga un subidón de ganas en algún momento del año corriente, mi actividad en swap-bot será la mínima  y necesaria.

Todo esto viene a cuento de que uno de los swaps a los que me anoté allá por abril consistía en tomar nota de cada libro leído en ese trimestre (abril-mayo-junio), escribir al menos un párrafo sobre ese libro (reseña/crítica/comentario personal) y mandárselo a dos personas. Luego de terminado este swap me anoté al mismo para los dos trimestres siguientes, lo que derivó en un registro preciso de todas mis lecturas de los últimos nueve meses, con reseñas incluidas –escritas en inglés, además. Ya estoy anotada para el primer trimestre del año.

Bien podría dejar de gastar tinta, hojas y plata en sellado postal a lugares tan inverosímiles como Suecia o Malasia (true story) y tomar el hábito de hacerlo periódicamente para mí misma, pero el deadline y la amenaza de una calificación negativa es lo único que me empuja realmente a llevarlo a cabo, así que así seguirá siendo hasta el fin de los tiempos. Está bueno recibir cartas en el buzón, después de todo.

Así que acá va la lista de los libros leídos el año pasado, contando desde abril (pero sin las reseñas, porque es too much) (capaz algún comentario) (pintados en lila los que responderían a la calificación de no-ficción, si confiamos en que lo que nos cuentan está basado en trabajos de investigación y datos comprobables) (en celeste los ambiguos) (si se te ocurre contarlos, en total son 29, 5 en el segundo trimestre, 8 en el tercero y 16 en el cuarto) (sí, 16, estaba muy al pedo y algunos libros eran bastante cortos) (si hubiese contado antes la cantidad de libros, probablemente no me hubiese puesto el ridículo desafío de 50 libros para leer este año en goodreads, maldición)

  • Sarah Waters, El lustre de la perla
  • Édouard Brasey, Sirenas y ondinas
  • José Luis Romero, Breve historia de la Argentina
  • Emile Cammaerts, Belgium: From the Roman Invasion to the Present Day
    Este fue un libro que me mandó alguien a quién escribí en un swap. La consigna era responder unas cuantas preguntas sobre el propio país y al final, qué cosas sabíamos del país de la persona que iba a recibir la carta. Me declaré completamente ignorante sobre Bélgica, más allá de algunos random facts, entonces a su vez escribí un montón de preguntas que me llamaban la atención al respecto de ese país. La chica que recibió la carta consideró –muy juiciosamente en mi opinión, teniendo en cuenta las preguntas que yo así, que no eran como para responder en 140 caracteres- que lo mejor para satisfacer mi curiosidad era mandarme este libro.
  • Herman Koch, La cena
    Este libro me lo regalaron en la feria del libro, después de haber gastado un dineral en el stand de la editorial, ja! Era lo menos que podían hacer, jum.
  • Apuleyo, El asno de oro
  • Hesíodo, Teogonía / Los trabajos y los días
  • Muriel Barbery, La elegancia del erizo
  • José Luis Romero,  La Edad Media­ 
  • Rainbow Rowell, Eleanor & Park
  • Marcela Gene, Laura Malosetti Costa (comp.), Atrapados por la imagen
  • Stephanie Perkins, Un beso en París
  • María Isabel Baldasarre, Los dueños del arte: Coleccionismo y consumo cultural en Buenos Aires
  • Laura Malosetti Costa, Los primeros modernos: Arte y sociedad en Buenos Aires a fines del siglo XIX
  • Cecelia Ahern, Un lugar llamado aquí
  • Maxine Swann. Niños hippies
  • Jacques Heers, El trabajo en la Edad Media
  • John Cleland, Fanny Hill
  • Pierre Choderlos de Laclos, Las amistades peligrosas
  • Jacques Le Goff, Mercaderes y banqueros de la Edad Media
  • Roberto Arlt. Aguafuertes porteñas
  • Henry James, ¡Pobre Richard!
  • P. D. James, La muerte llega a Pemberley
  • Anne Perry, Las raíces del mal
  • Aldous Huxley, Un mundo feliz
  • Lewis Carroll, El paraguas de la Rectoría y Cajón de Sastre
  • Riika Pelo, La portadora del cielo
  • Guy Delisle, Pyongyang: A Journey in North Korea
  • Manuel Mujica Láinez, El gran teatro